martes, 28 de marzo de 2017

CURSO; CONOCERSE PARA CRECER

Curso "CONOCERSE PARA CRECER en Murcia

Del 31 de marzo al 2 de abril de 2017.Te invitamos a que te enbarques en la aventura de conocerte mejor
Es el primer curso que abre las puertas al crecimiento como persona y al desarrollo de las potencialidades que todos los seres humanos tenemos dormidas u olvidadas.
Sus objetivos son:

· Facilitar, de una forma sencilla pero completa y eficaz, el autoconocimiento y la comprensión de la propia personalidad.
· Descubrir tus potencialidades no desarrolladas y los condicionantes que impiden tu desarrollo.
· Estimular el compromiso serio por el crecimiento propio y facilitar medios adecuados que sirvan de apoyo.

Consta de 2 partes:

1. Curso de fin de semana:
Se realizará, en régimen de internado, en la Casa de Ejercicio "Sagrado Corazón" de los Jerónimos (Guadalupe-Murcia).
Fechas: Del 31 de marzo al 2 de abril de 2017

2. Seguimientos: 2 horas de trabajo semanal en grupo, durante 10 sesiones, en la Sede del Teléfono de la Esperanza de Murcia (se ofrecen distintas alternativas de horarios).

+ info:: 968 34 34 44
murcia@telefonodelaesperanza.org

QUE SIGNIFICA SER ADOPTADA?

Qué significa ser adoptado?

 La Maestra Debbie Moon's de primer grado estaba discutiendo con su grupo
la pintura de una familia. 

Había un niño en la pintura que tenía el cabello
de color diferente al del resto de los miembros de la familia.
Uno de los niños del grupo sugirió que el niño de la pintura era adoptado
y una niña compañera del grupo le dijo "Yo sé todo de adopciones por que yo
soy adoptada".

 

 "¿Qué significa ser adoptado?" preguntó otro niño.
"Significa", dijo la niña, "que tú creces en el corazón de tu mamá en lugar
de crecer en su vientre".

FUNCIONA EL CASTIGO CON LOS NIÑOS

¿Funciona el castigo en los niños? Alternativas al castigo

Con frecuencia nos consultan los padres para averiguar por qué sus hijos no aprenden del castigo, a veces incluso creen que los niños tienen un problema de comportamiento, que desobedecen por sistema y de forma desesperada van aumentando la intensidad de los castigos para conseguir que sus hijos rectifiquen sus conductas, llegando a producirse también un verdadero problema de comunicación efectiva entre padres e hijos.

¿Funciona el castigo?En los últimos tiempos cada vez más expertos en este área afirman que no. Uno de los motivos principales es porque cuando lo que queremos obtener es que el niño aprenda las consecuencias de sus actos cuando no están bien, si castigamos no permitimos que el niño reflexione sobre lo ocurrido y lo que sí tendremos es un niño enfadado pensando, muy probablemente, en cómo vengarse. Esto no quiere decir que no haya que establecer consecuencias sobre un mal comportamiento, todo lo contrario, es necesario hacer ver al niño con rotundidad lo que no ha sido correcto, por ejemplo pegar a otro niño, y hacerlo con firmeza y autoridad, seguidamente hay que explicarle cómo puede rectificar su comportamiento y hacerle ver lo que esperamos de él.


Los adultos cometemos el error frecuentemente de dirigirnos al niño atacando su forma de ser, por ejemplo imaginemos un niño que está corriendo y saltando dentro de una tienda y tira algo sin querer, y enseguida le decimos: “¡para ya!, te estás comportando como un animal”. Tampoco le hacemos ver así lo que ha de rectificar porque no nos estamos refiriendo a su comportamiento si no a su personalidad, es un error porque influimos negativamente en el concepto que tendrá el niño sobre sí mismo, y no favorecemos que entienda qué ha de cambiar. En este caso sería más adecuado decirle al niño que “no está bien correr dentro de una tienda porque es molesto para los demás” y ofrecerle una solución.

Es importante tomar medidas para que el niño aprenda a no volver a repetir su conducta inadecuada, en el ejemplo anterior el próximo día que haya que ir a una tienda el niño no irá por su comportamiento, así hemos de explicárselo y hacerle ver que en otra ocasión confiamos en que podrá hacerlo muy bien. Así, la consecuencia está directamente relacionada con lo ocurrido y de esta forma sí favorecemos que aprenda de ella.
 
Otro aspecto a señalar es expresarle al niño cómo nos sentimos cuando desobedece o actúa mal, por ejemplo si el niño se retrasa al llegar a casa y nos encuentra muy enfadados y directamente echándoles una bronca es menos efectivo que, aunque estemos enfadados y se lo transmitamos, lo hagamos de forma calmada y expongamos nuestra preocupación por su retraso.

En resumen, el artículo trata de exponer la importancia de hablar con los niños para señalarles lo que han de rectificar, cómo han de hacerlo y para ello tenemos que explicarles lo que esperamos de ellos en las distintas situaciones. También es importante establecer consecuencias relacionadas con lo sucedido, como en el ejemplo anterior, en vez de utilizar otro tipo de castigos (no ver televisión, retirar juegos o juguetes, etc.).

jueves, 16 de marzo de 2017

REFLEXION PAQUETE DE GALLETAS

CUENTO PARA PENSAR

El Paquete de Galletas

Había una vez una señora que debía viajar en tren.

Cuando la señora llegó a la estación, le informaron de que su tren se retrasaría aproximadamente una hora. Un poco fastidiada, se compró una revista, un paquete de galletas y una botella de agua. Buscó un banco en el andén central y se sentó, preparada para la espera.


Mientras ojeaba la revista, un joven se sentó a su lado y comenzó a leer un diario. De pronto, sin decir una sola palabra, estiró la mano, tomó el paquete de galletas, lo abrió y comenzó a comer. La señora se molestó un poco; no quería ser grosera pero tampoco hacer de cuenta que nada había pasado. Así que, con un gesto exagerado, tomó el paquete, sacó una galleta y se la comió mirando fijamente al joven.

Como respuesta, el joven tomó otra galleta y, mirando a la señora a los ojos y sonriendo, se la llevó a la boca. Ya enojada, ella cogió otra galleta y, con ostensibles señales de fastidio, se la comió mirándolo fijamente.

El diálogo de miradas y sonrisas continuó entre galleta y galleta. La señora estaba cada vez más irritada, y el muchacho cada vez más sonriente. Finalmente, ella se dio cuenta de que sólo quedaba una galleta, y pensó: "No podrá ser tan caradura" mientras miraba alternativamente al joven y al paquete. Con mucha calma el joven alargó la mano, tomó la galleta y la partió en dos. Con un gesto amable, le ofreció la mitad a su compañera de banco.

-¡Gracias! -dijo ella tomando con rudeza el trozo de galleta.

-De nada -contestó el joven sonriendo, mientras comía su mitad.

Entonces el tren anunció su partida. La señora se levantó furiosa del banco y subió a su vagón. Desde la ventanilla, vio al muchacho todavía sentado en el andén y pensó: "¡Qué insolente y mal educado! ¡Qué será de nuestro mundo!" De pronto sintió la boca reseca por el disgusto. Abrió su bolso para sacar la botella de agua y se quedó estupefacta cuando encontró allí su paquete de galletas intacto.

miércoles, 15 de marzo de 2017

TU AMIGA LA ANSIEDAD

Hola! soy la Ansiedad


Soy la ansiedad, no te asustes… vengo en son de paz, por cierto, ¿por qué te asustas tanto ante mi presencia?

Digo, sé que te sientes horrible cada vez que aparezco, que te desesperas y quisieras mandarme a volar, sé que si pudieras… me matarías, sobre todo porque crees que yo soy la que te quiere matar o hacer daño, pero créeme, si no te he matado, no lo voy a hacer.

No estoy aquí para hacerte daño, mucho menos para volverte loco, creo que ya te lo he demostrado cada vez que llego a tu cuerpo, hago un relajo y te asusto, pero al final del día… no te he matado, no te has vuelto loco.

Si pudiera, lo haría, pero esa no es mi idea.
La verdad es que aparezco y te hago sentir todo eso porque no había logrado encontrar otra manera de hacerme escuchar por ti, estabas tan ocupado tratando de ser exitoso, productivo y de demostrarles a los demás que eres digno de ser amado… que no escuchabas mis pequeñas señales.
¿Recuerdas esa vez que te dio un dolor de cabeza? ¿O cuando tuviste insomnio por más de 2 horas? ¿O qué tal esa vez que sin razón aparente te soltaste a llorar?

Bueno, pues todas esas veces era yo tratando de que me escucharas, pero no lo hiciste, seguiste con tu ritmo de vida, seguiste con tu misma manera de pensar… Entonces intenté algo más fuerte, hice que te temblara el ojo, que se te taparan los oídos y que te sudaran las manos… pero tampoco me quisiste escuchar.

Aunque acá entre nosotros, los dos sabemos que sentías mi presencia, es por eso que cuando te quedabas tranquilo… o era momento de estar sólo contigo mismo, en soledad… te empezabas a poner nervioso, como si algo te impidiera quedarte quieto.

Te desesperabas, porque “no entendías” con tu mente racional lo que estaba pasando, y claro, con tu mente racional no me ibas a entender.
Así es que por eso me he rendido y decidí escribirte.
Y te felicito si estás leyendo lo que te digo, porque significa que ya tienes el valor de escucharme, y créeme, nadie mejor que yo sabe de tu gran habilidad para evitarme y salir corriendo, huyendo de mí como huirías del monstruo en el bosque oscuro.

Como esas veces que me evitas y te distraes embobándote horas con la televisión, viviendo las vidas de otras personas que ni conoces para no enfrentar que la tuya no te gusta.

O qué tal, de esas veces que con un par de cubitas lograbas adormecer tus nervios e inquietud; y ni qué decir de esas otras substancias que más allá de adormecerte, te fugan de esta realidad que no quieres enfrentar.

Pero bueno, espero que ahora estés listo y lista para enfrentar tu realidad y escucharme por fin. Espero que estés listo y lista para enfrentar la verdad de tu vida y de ti mismo tal y como es, sin máscaras, sin atajos… sin pretensiones. Así es que aquí te van las cosas como son.

Lo único que llevo tratándote de decir todo este tiempo, es que… ya es tiempo de evolucionar, necesitas hacerlo, no hay de otra.

Necesitas crear cambios muy profundos dentro de ti, pues por alguna razón, en realidad no estás disfrutando de tu vida y no te sientes pleno. Por eso yo estoy aquí, para ayudarte a recuperar esa plenitud que vive dentro de ti, y para lograrlo, tendrás que deshacerte de lo que te impide contactarla.

Estoy aquí para ayudarte a ver precisamente qué te impide contactar con tu sentido de vida, con tu pasión por vivir, con tu alegría y con tu verdadero ser que es tu esencia. Cada vez que yo aparezca en tu vida, será porque tú mismo no te has dado cuenta que no estás siendo pleno y feliz, así es que si vuelvo a aparecer, no te asustes… mejor agradéceme que llegué y escúchame.

Y si realmente me escuchas, no tardarás en hacer los cambios que necesitas hacer en tu vida, los harás de inmediato, claro, eso si realmente quieres sentirte bien de nuevo, todo depende de qué tanto quieras. Y sé que sí quieres, pero a la vez sé que quieres seguir en tu confort y en tu comodidad por vivir con “lo conocido”, aunque eso conocido te haga daño.

Prefieres seguir buscando la aprobación y aceptación de los demás, haciendo hasta lo imposible por llamar su atención; buscando seguridad en otras personas menos en ti; prefieres que los demás sean responsables de tu persona que tú mismo, y claro, te entiendo, todos quisiéramos regresar a la panza de nuestra mamá y despreocuparnos de todo.

Pero… te tengo una noticia, solamente entrando a un temazcal podrás acercarte a esa experiencia. Mientras tanto… necesitas asumir que eres responsable de ti y que solamente tú me podrás escuchar, y cuando me escuches y yo vea que ya me hiciste caso, créeme que me iré. Solamente tú puedes hacer que me vaya.

Y eso es algo muy importante que quiero decirte, en verdad me iré en cuanto vea que estás haciendo esos cambios en tu vida, cuando vea que estás en camino a tu evolución y que estás dispuesto a crecer y recuperarte a ti mismo. Mientras no lo hagas… aquí seguiré.

En conclusión, si hoy estoy aquí, es porque me necesitas.
Necesitas de mi para modificar tu manera de interpretar tu realidad, la cual déjame decirte que está un poco distorsionada. Necesitas deshacerte de creencias que no te ayudan y que nada más te limitan; necesitas perdonar todo ese enojo que guardas a tus seres queridos y recuperar tu libertad interior.

Y sobre todo, necesitas de mí para hacer lo que te gusta de la vida, para ser tú mismo, y perder el miedo al rechazo o abandono de los demás.

Necesitas de mí para ponerle límites a las personas que te lastiman; para que te agarres de valor y aprendas a decir que “no”; para que dejes de mendigar amor con quien no te merece; para que dejes de depender de la existencia de tu pareja para ser feliz; para que de una vez por todas… ¡cuides tu cuerpo!
¿De qué otra manera le habrías puesto atención a tu cuerpo? Digo, probablemente de muchas maneras, pero ésta está funcionando. Necesitas darle el alimento que necesita, dejar de criticar tu físico y agradecerle por lo que te da; haz que sude y que se mueva, ten tus hormonas al día y duerme las horas que necesitas.
¿Por qué te explotas? ¿Por qué te exiges tanto? No entiendo porqué lo haces… si lo tienes todo, lo eres todo, tienes toda la capacidad que necesitas para crear tu propia realidad, pero te tratas como tu propio esclavo, eres demasiado severo contigo mismo… y estoy aquí para pedirte que simplemente dejes de hacerlo.

Así es que ya sabes… si realmente quieres que me vaya, toma el timón de ti mismo, pregúntate qué has hecho que te ha sacado de tu equilibrio interior. Pregúntate realmente cómo quieres vivir y lucha por esa vida, es tu vida, y solamente tú puedes decidir sobre ella… si a los demás no les parece, es porque los estás retando y tarde o temprano te seguirán, y si no… tendrán otra oportunidad, dales chance.

El único control que puedes tomar es el de ti mismo, pero para recuperarlo, tendrás que aceptar que lo has perdido, y que dejes que yo me exprese, que salga a decirte con todos esos síntomas tan horribles que me inventé para decirte algo muy claro, pero si me reprimes y te distraes cada vez que llego… no podré hablarte y vendré más fuerte.

Así es que la próxima vez que me sientas llegar, haz un alto, cierra los ojos… déjate sentir todo lo que te estoy diciendo, apaga tu mente racional por un momento, déjate llevar… y entiéndeme. Después, empieza el cambio en tu vida con acciones claras y específicas, y en menos de que te des cuenta, me iré.

Espero no tener que llegar muchas veces más en tu vida, pero si lo hago… recuerda que no quiero lastimarte, quiero ayudarte a que recuperes tu propio camino de evolución, el camino que si lo tomas, te hará mucho muy feliz.

Y ya para terminar, ojalá que puedas verme como lo que soy: tu esencia.
Soy tú mismo gritándote con desesperación que me escuches por favor. Así es que hola, yo soy tú, hablándote desde el fondo de tu corazón, desesperado tocándolo para que me pongas atención, lo que sientes no es taquicardia, soy yo, tu esencia, que quiere salir de ahí.

Con cariño, tu esencia disfrazada de ansiedad.

Necesito de Alguien....

Necesito de Alguien....
 Necesito de Alguien....

Que me mire a los ojos cuando hablo.
Que escuche mis tristezas y neurosis con
paciencia y aun cuando no comprenda,
respete mis sentimientos.
 
Necesito de alguien
que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.
Alguien lo suficientemente amigo para
decirme las verdades que no quiero oir, aun sabiendo
que puedo irritarme.
 
Por eso, en este mundo de indiferentes,
necesito de alguien que crea
en esa cosa misteriosa, desacreditada, casi imposible:
la amistad.

Que se obstine en ser leal, simple y justo.
Que no se vaya si algún día pierdo mi oro y
no pueda ser más la sensación de la fiesta.
Necesito de un amigo que reciba con gratitud
mi auxilio, mi mano extendida,
aun cuando eso sea muy poco para sus necesidades.
 
No pude elegir a quienes me trajeron al mundo,
pero puedo elegir a mi amigo.
En esta búsqueda empeño mi propia alma, pues con una
amistad verdadera, la vida se torna mas simple, mas
rica y mas bella...
   
Charlie Chaplin

miércoles, 8 de marzo de 2017

COMO MARCAMOS LA VIDA DE NUESTROS HIJOS

¿Cómo marcamos la vida de nuestros hijos?

¡Mamá! ¡Mamá!, Me acabo de caer y me duele mucho, dice un niño de unos 5 años, mientras le estira los brazos a su madre. “No te preocupes”, le responde ella, “sólo es un raspón de rodillas que se cura muy fácil”, en ese momento comienza a cantar en tono bajo una canción que su hijo conocía muy bien: “Sana, sana colita de rana, si no sana hoy sanará mañana” mientras se inclinaba para besar la rodilla del niño.


“¡Listo!”, lo anima,”ya verás que te deja de doler y en un par de días estarás como nuevo, sólo te quedara una pequeña marca en este lugar”, señalando la pequeña herida a la mitad de su pierna.
“Y esa, ¿en cuantos días se me quita mamá?”, le pregunta el niño.
“Nunca hijo”, le responde la madre mientras acaricia el pelo sobre su frente, “Las cicatrices no se quitan.

Se quedan ahí para recordarte que pasó algo, que algo se rompió y cambio, y que aunque ya no está la herida, nada volverá a estar como antes”. “Pero no te preocupes, continua, las cicatrices a comparación de las heridas tienen algo bueno: ya no duelen” guiñándole el ojo.
“Entonces, ¿Me tiene que doler para que salga algo nuevo?” pregunta el niño.
“Si” le responde su madre, “Todos los cambios duelen y te dejarán cicatrices de todos tamaños y formas, probablemente las más dolorosas serán las que los otros dejarán en ti, pero lo más importante que debes recordar es que te marcaron, crearon un espacio, una pequeña cicatriz, para que tú pudieras hacer cosas nuevas con lo que te dejaron.

“¿Tú me marcaste, ma?” Levanta la vista el niño buscando la mirada de su madre.
“¡Claro! o de donde crees que salió esa gran cicatriz en el medio de esta panza” responde la madre mientras se inclinaba a hacerle cosquillas en las costillas.


¿Mi ombligo? pregunta en niño en tono confundido, “¡Pero ese no sirve para nada! mamá” Y se suelta a reír.
“Ahorita no”, responde la madre mientras lo abraza, “pero algún día eso que te dejo marca, fue lo que te mantuvo con vida por 9 meses. Tu ahora vez un ombligo, pero en realidad es más que eso, es un recordatorio de que estas vivo y así como yo te marque con tu ombligo, tu marcarás a otros y ellos a su vez a ti. Es un sistema sin principio ni fin, en donde vamos creando surcos que duelen, para crear cosas nuevas que no existían antes. Es imposible marcar a alguien sin ser marcado, todo pasa al mismo tiempo, y es lo que te permitirá cambiar, sanar y empezar de nuevo, no sin antes dejarte una pequeña marca que te recordará que estás vivo.

Y aunque a veces vivir te duela, puedes estar seguro que siempre habrá alguien en el mundo para cantarte “Sana, Sana colita de rana”

El niño cierra los ojos y se queda profundamente dormido.